¿Qué son el ruido blanco, rosa y marrón?
Los tres son sonidos aleatorios distribuidos por todo el espectro audible. La diferencia radica en cómo se reparte la energía.
El ruido blanco tiene un espectro plano: cada frecuencia recibe la misma cantidad de energía. Como oímos mejor las frecuencias altas, se percibe brillante y siseante, como las interferencias de una tele antigua.
El ruido rosa pierde fuerza a medida que el tono sube, de manera inversamente proporcional a la frecuencia. Este equilibrio se adapta mejor a nuestra forma de oír, por lo que resulta más natural y suena como una lluvia constante.
El ruido marrón cae aún más rápido, de forma inversamente proporcional al cuadrado de la frecuencia. El resultado es grave y profundo, parecido a una cascada o al mar a lo lejos.
Los ruidos azul y violeta van en sentido contrario: el azul gana 3 dB por octava al subir de tono y el violeta gana 6 dB. Ambos suenan finos y siseantes, concentrando su energía donde el oído es más sensible; por eso el ruido violeta se usa mucho para disimular acúfenos de tono agudo.
Ordenados por su pendiente, van de marrón a violeta: marrón, rosa, blanco, azul y violeta (de -6 dB por octava a +6 dB). Elige de oído y no por el nombre: el que dejes de notar es el adecuado.
Para qué se utiliza el ruido
- Dormir pese al ruido ambiental. Un sonido constante disimula el tráfico, las pisadas del piso de arriba o los ronquidos.
- Concentrarse en espacios compartidos. El ruido continuo dificulta seguir las conversaciones cercanas, evitando que te distraigan.
- Enmascarar los acúfenos. A muchas personas les ayuda un fondo sonoro suave para que el pitido sea menos evidente. Mantenlo a volumen bajo.
- Calmar a un bebé. Un sonido grave y uniforme suele usarse en dormitorios infantiles. Pon el altavoz lejos de la cuna y a volumen moderado.
- Probar altavoces y acústica. El ruido rosa es la referencia habitual para comprobar si un equipo de sonido responde de forma equilibrada.
- Rodaje de equipos nuevos. Hay quien reproduce ruido durante unas horas en altavoces o auriculares nuevos, aunque hay debate sobre si realmente marca la diferencia.
¿Qué color de ruido elegir?
Si nunca lo has probado, empieza por el ruido rosa. Enmascara bien otros sonidos sin el siseo molesto del ruido blanco, y se puede escuchar durante horas sin cansar.
Opta por el ruido marrón si eres sensible a los agudos o buscas algo más profundo y distante. Elige ruido blanco si necesitas tapar un sonido agudo concreto: el zumbido de un ventilador, una puerta que chirría o un teclado en la habitación de al lado.
Los filtros ofrecen más control que el color por sí solo. Baja el filtro paso bajo a unos 2 kHz y el ruido blanco dejará de ser estridente. Sube el paso alto a 200 Hz para eliminar el retumbo que algunos altavoces convierten en zumbido.
¿A qué volumen se debe poner?
Más bajo de lo que crees. El objetivo es situarlo justo por encima del ruido que quieres tapar, no ahogarlo. Si tienes que alzar la voz por encima del sonido, está demasiado alto, y escuchar algo fuerte durante toda la noche no es bueno para la audición.
Para dormir, ajusta el nivel con la habitación en silencio y no lo toques más. Usa el temporizador si prefieres que se apague solo tiempo después de quedarte dormido.